La VPO se ha convertido en una de las protagonistas indiscutibles en el panorama de actualidad inmobiliario. Y no es para menos, ya que ha sido utilizada por muchos dirigentes como la base para sus discursos alentadores, mientras muchas familias afrontan cada día un reto ineludible para conseguir o conservar su vivienda.
Lo cierto es que con las estadísticas en la mano, los datos parecen tranquilizadores ya que, a nivel nacional, durante el segundo trimestre del año se inició la construcción de 18.805 viviendas protegidas, cifra que supone un 85,3% más que en los tres primeros meses del ejercicio.
El gobierno, por su parte, pronostica que en los próximos años se necesitará un millón y medio de VPO en España. Para constatar esta idea, la Ministra de Vivienda Beatriz Corredor ha anunciado la creación de un Registro de Demandantes de Vivienda Protegida que ofrecerá información de todo el territorio nacional.
Dentro de este ciclio ambiguo de cifras y datos, ¿hasta qué punto esta política de vivienda responde a una demanda real?, ¿será suficiente para responder a las necesidades de los ciudadanos o llevará a crear una oferta excesiva?
Algunos especialistas señalan que el resultado radica en el precio, ya que mientras existan diferencias considerables entre el mercado libre y el de la VPO, la demanda de esta última podría ser “infinita”.
Por otro lado, muchos expertos señalan que la importancia de la vivienda protegida en un momento como el actual no puede eclipsar el mercado libre, ya que puede crear problemas aún más graves.
Lo que es indiscutible es que la VPO seguirá ocupando durante un largo periodo las portadas y titulares de las páginas de actualidad.
Fuente: Su Vivienda